Son muchos los pacientes que acuden a nuestra consulta con coronas antiguas o fundas de metal y porcelana que,
con el paso del tiempo, se han ido deteriorando. Esto hace que el metal de la corona que cubre el diente vaya
tatuando la encía, dejando una mancha gris-oscura e incluso, a veces, dicho metal deja de estar cubierto por la
encía y se hace visible mostrando las famosas líneas negras.
La solución:
Para solucionar este problema, lo que hacemos en el Institut Autrán es cambiar las coronas que llevan metal dentro
por coronas dentales que son sólo cerámicas. La ventaja de estas coronas cerámicas respecto a las de metal es que
consiguen mucha luminosidad, proporcionando así un efecto totalmente natural a la sonrisa. Además, escogemos
un tipo de cerámica exclusiva para cada tipo de tratamiento y para cada paciente, diseñando en cada boca una
sonrisa única y personalizada, que se adapta perfectamente a la cara de cada paciente.
Caso real:
Se muestra el caso de un paciente que acudió a la clínica con coronas viejas. En este caso, una vez retiradas las
coronas antiguas, se procedió a la colocación de unas nuevas coronas de porcelana que mimetizaban perfectamente la
sonrisa del paciente, logrando que ésta se viese bonita y armónica por la traslucidez tan natural que dan este tipo
de cerámicas.